Los productos para la menstruación han recorrido un largo camino: se acabaron los días en que las únicas opciones eran las compresas o los tampones desechables. Por eso es posible que muchas mujeres se encuentren sopesando los pros y los contras de un disco frente a una copa menstrual.
Después de todo, ambos se están volviendo los accesorios más populares de la regla, y por una buena razón. Son más ecológicos, convenientes y más rentables con el tiempo que los productos desechables.
Los discos menstruales son un poco más nuevos entre los accesorios para el período. Su origen se encuentra en 2015. Un disco menstrual es un receptáculo en forma de disco hecho de polímero de grado médico que se calienta dentro del cuerpo y se amolda a la forma para recolectar sangre. Se asienta en la base del cuello uterino, en vez de dentro del canal vaginal como un tampón.
Estos discos suelen venir en versiones desechables, que presenta un anillo y un componente transparente, maleable, similar a una bolsa donde se acumula la sangre mientras lo usamos. Sin embargo, también hay algunas opciones reutilizables hechas de silicona.
Usar un disco menstrual puede parecer intimidante al principio, pero la inserción no tiene por qué ser aterradora. Los pasos a seguir son:
Las ventajas de usar un disco menstrual sobre una copa son:
En cuanto a los contras:
Ya sea que elijamos un disco menstrual o una copa, todo depende de nuestras preferencias personales. Si estamos buscando una variedad de opciones de tamaño y estilo y queremos algo que dure mucho tiempo, la copa puede ser mejor opción. Pero si queremos eliminar la fatiga de la decisión y optar por una opción que podamos usar durante las relaciones sexuales, entonces el disco es mejor.
Una copa menstrual es un receptáculo reutilizable, flexible, similar a una copa, hecho de silicona de grado médico (y a veces de caucho) que se inserta en la vagina para recolectar la sangre del período. La principal diferencia con los tampones o las compresas es que estas absorben la sangre.
La primera patente para un diseño de copa menstrual se remonta a 1867, y el primer modelo era un saco de goma unido a un anillo. La primera copa menstrual comercial se desarrolló en 1937 y estuvo en el mercado en las décadas de 1950 y 1960, pero estos productos no tuvieron mucho auge hasta finales de la década de 1980. Hoy en día, las copas menstruales pueden durar hasta 10 años con el cuidado adecuado.
Para usar una copa menstrual debemos seguir estos pasos:
Tanto las copas como los discos menstruales tienen sus ventajas y desventajas, y cuál eliges depende en gran medida de nuestras preferencias personales. Cuando tomemos la decisión, debemos tener en cuenta la pesadez del flujo menstrual, las actividades diarias y la frecuencia con la que queremos tener que cambiar la copa o el disco.
Una cosa buena de las copas menstruales es que son reutilizables, lo que las hace más baratas a largo plazo. Además tienen algunas ventajas adicionales como: